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ACTIVIDAD FÍSICA: LA MEJOR PREVENCIÓN PARA EL DETERIORO FÍSICO

Tratamiento específico del enfermo de alzheimer.

Independientemente de las alteraciones físicas que podamos encontrar en la población de más edad, el enfermo de Alzheimer se caracteriza además por sufrir una serie de alteraciones dentro de su  psicomotricidad. Los objetivos que se persiguen para la prevención de las alteraciones físicas son:

  • retrasar la disminución de su potencial físico y/o psíquico
  • autosuficiencia de AVD (actividades vida diaria)
  • máxima movilidad articular

Psicomotricidad

Dentro de la estimulación cognitiva se encuentra la "Psicomotricidad" que permite trabajar: la estimulación de la memoria, el reconocimiento del propio cuerpo, la lateralidad y la coordinación motriz, equilibrio, comunicación y ritmo.

 Lo que se busca con esta técnica es mantener el máximo tiempo posible la autonomía que le queda a la vez que permite aportar al enfermo seguridad y evita ciertos miedos.     

  1. Cuando hablamos de psicomotricidad se considera un acto en su unidad, es decir, no sólo el movimiento (parte motriz) sino el significado que dicho movimiento tiene para la persona, por qué lo hace, para qué y qué consecuencias resultan de este acto. En la persona afectada de Alzheimer dicho proceso de significación de los actos está alterado, se mueven, ejecutan movimientos, pero muchas veces éstos carecen de significado y de objetivo, la hiperactividad de algunos de estos pacientes es un claro ejemplo
    .
  2. La reeducación psicomotriz considera al paciente en su unidad y se vale de la educación corporal para normalizar y corregir el comportamiento del paciente y fomentar la toma de conciencia de los movimientos realizados.

  3. Se realizan ejercicios de: Equilibrio, Coordinación, Esquema Corporal, Lateralidad, Orientación espacial y temporal, comunicación, ritmo y relajación.

         En realidad cuando se realiza cualquier ejercicio se están entremezclando varias habilidades al mismo tiempo. Por ejemplo, el hecho de subir unas escaleras es un acto de equilibrio, de coordinación, de esquema corporal, orientación espacial y de ritmo.

Áreas de Trabajo > Área Psicológica

La enfermedad carece de marcadores biológicos, por lo que el diagnóstico se hace a través de la historia clínica y pruebas complementarias. Al paciente se le debe realizar una historia clínica completa en la que importa mucho la información de alguien cercano.

   Se realizarán baterías de test que comprenden los aspectos neurológicos y psicológicos, para contrastar la existencia de deterioro cognitivo, examen neurológico completo y pruebas complementarias, como de neurología e imagen cerebral y análisis de sangre. El diagnóstico definitivo sólo se puede realizar a través del examen neuropatológico; es decir, por biopsia cerebral (no se realiza en la práctica clínica) o autopsia.

    Los criterios diagnósticos más utilizados en la actualidad son los propuestos por el Instituto Nacional de Enfermedades Neurológicas y Trastornos de la Comunicación e Ictus (NINCDS), la Asociación de Enfermedad de Alzheimer y trastornos Afines (ADRA) y los de la Asociación Americana de Psiquiatría (DMS-IV).

Como bien sabemos, la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una pérdida de funciones intelectuales y funcionales, así como alteraciones en el comportamiento y el estado de ánimo. Por ello, la intervención psicológica es fundamental, no solo directamente con el enfermo, sino también con sus familiares y/o cuidadores principales, puesto que las repercusiones que esta enfermedad suponen la familia son devastadoras. 


En lo referente al enfermo de Alzheimer y otras demencias, el trabajo psicológico hace regencia a:

  • Valoraciones neuropsicológicas así como el seguimiento de la evolución de la enfermedad: mediante una batería de tests específicos se determina el nivel de deterioro del enfermo así cómo aquellas funciones residuales con las que aún se puede trabajar.
  • Intervención individual/grupal con los pacientes: con los enfermos se interviene tanto de modo individual como grupal y a dos niveles,  cognitivo y conductual.

 En cuanto a la familia, debemos tener en cuenta los enormes cambios que deben soportar cuando aparece una enfermedad como esta: cambio y asunción de nuevos roles y funciones que se habían desempeñado antes, sobrecarga de trabajo, estrés, situaciones conflictivas de difícil solución, falta de horas de sueño, desatender a otros miembros de la familia por causa del enfermo, entender una enfermedad cuya evolución es progresiva...

Por todo ello, los familiares precisan en ocasiones de atención psicológica que se les presta a través de varios servicios:

Atención psicológica individual: se hace necesaria cuando aparece el llamado síndrome del cuidador, que consiste en un estado psicológico en el que el cuidador deja a un lado su propia vida, renuncia a aquellas cosas indispensables para su realización personal y prescinde de los pequeños planes diarios, para satisfacer por entero las exigencias del enfermo. Como consecuencia de ello se producen una serie de alteraciones psíquicas, principalmente afectivas (angustia, depresión) y del sueño (insomnio). Este cuadro puede verse agravado por lesiones físicas por el esfuerzo que debe realizar durante la movilización del enfermo. Cuando esto sucede hay que pedir ayuda profesional inmediatamente pues puede tener repercusiones negativas para el propio enfermo, consiguiendo un efecto distinto al que se pretendía.

Reuniones de Grupo de Apoyo: el Grupo de Apoyo tiene la función de crear vínculos entre personas con la misma problemática. Es el lugar de transmisión y debate de diferentes estrategias para poder sobrellevar el cuidado del Enfermo de Alzheimer. En estas reuniones, los familiares pueden intercambiar sus experiencias, proporcionar y recibir consejos útiles. De este modo, se fomenta la comunicación e intercambio necesarias para superar el aislamiento de los cuidadores principales.

Asesoramiento psicoeducativo: para que el cuidador pueda llevar a cabo su tarea correctamente, debe conocer la enfermedad, el proceso que puede seguir y las reacciones que pueden llegar a tener el enfermo. Para ello contamos con las sesiones educativas, en las que se le proporciona al familiar/cuidador toda esta información así como se resuelven todas las dudas que le pudieran surgir.

 

En definitiva, el trabajo psicológico hace referencia tanto al enfermo como al familiar, siempre desde un enfoque multi e interdisciplinar.
Áreas de Trabajo > Trabajo Social

En el tratamiento de un enfermo de Alzheimer, se deben establecer dos  líneas que se complementan. El tratamiento farmacológico y el no farmacológico.

  • Tratamiento farmacológico: Se debe tener en cuenta y evitar todos aquellos fármacos que pueden causar o aumentar el deterioro cognitivo de los pacientes (el profesional que trate al paciente se encargará de revisar esos fármacos).

    Síntomas cognitivos: Hoy por hoy,  no existe un tratamiento curativo. El objetivo del tratamiento actual es intentar detener y retrasar  la progresión de la enfermedad. En esta línea, se encuentran fundamentalmente los anticolinesterásicos (Tacrina, donepezilo y rivastigmina) y otros (nootropos y neuroprotectores, antagonistas del calcio, antioxidantes, etc.).

    Síntomas no cognitivos: Se trata de un tratamiento sintomático y, a cada paciente, se le prescribirá el fármaco adecuado, según la sintomatología que presente (la más frecuente es la depresión, ansiedad, trastornos del sueño, etc.).

  • Tratamiento no farmacológico: Es un tratamiento multidisciplinar, en el que se debe abarcar, tanto la atención al paciente, como a su cuidador o familiar.
    Respecto al paciente, sobre todo, en las fases  leves, moderadas de la enfermedad, se debe realizar tratamiento de estimulación cognitiva y física para intentar retrasar lo máximo posible la evolución de la misma.

    El mundo científico, no solamente se preocupa por encontrar la curación de la enfermedad, si no de encaminar las investigaciones hacia la prevención de una patología como la enfermedad de Alzheimer en la que podemos encontrar una base genética.


En una Asociación de Enfermos de Alzheimer, la Trabajadora Social utilizará el Trabajo Social Individual y el Familiar como niveles de intervención,  y su objeto será el mejorar las condiciones de la familia desde el punto de vista psicosocial. Por tanto, intervendrá en la familia para transformarla en un sistema terapéutico que busque el cambio, de cara a lograr un mayor bienestar de todos y cada uno de sus miembros.

*     Relación de ayuda para resolver problemas.

*     Intervención para provocar cambios en el sistema familiar. 

La Trabajadora Social realiza la Acogida de las nuevas familias, mediante una entrevista donde se les proporciona Información y Orientación sobre los diferentes aspectos de la enfermedad como:

  • Las estrategias generales de actuación
  • Como debe cuidarse el Cuidado principal (familiar)
  • La incapacidad / tutela
  • La minusvalía
  • La Dependencia
  • Ayudas,…

Durante esta entrevista se realiza un estudio de la problemática familiar, para poder ofrecerles el servicio/programa de la Asociación que mejor se ajusten a sus necesidades.

 Entre algunas de las funciones de la Trabajadora Social, cabe destacar:

  • Coordinar la labor de la Asociación con instituciones públicas y privadas en el ámbito social
  • Realizar la valoración sociofamiliar de las familias usuarias de los servicios de la Asociación
  • Realizar el seguimiento de las familias usuarias de servicios de la Asociación
  • Ayudar a tramitar y gestionar ayudas y recursos sociales a las familias usuarias de servicios de la Asociación
  • Proporcionar apoyo emocional a las familias, en especial al cuidador principal, en coordinación con el/la Psicólogo/a
  • Co-dirigir la Reuniones de Grupo de Apoyo de Familiares, junto con la Psicóloga
  • Organizar los cursos formativos de familiares, cuidadores y voluntarios de la Asociación
  • Participar en las campañas de divulgación de la Asociación
  • Elaborar los programas y  proyectos sociales de la Asociación
  • Coordinar junto con el/la Psicólogo/a el Programa de Atención Domiciliaria
  • Coordinar el servicio de Cuidadores y Voluntarios
  • Tutorizar alumnos de prácticas de la Escuela Universitaria de Trabajo Social
Áreas de Trabajo > Terapia Ocupacional

En la enfermedad de Alzheimer se  va produciendo a lo largo del tiempo una pérdida gradual de las habilidades motoras, cognitivas y comunicativas que pueden variar mucho de una persona a otra.

Estas limitaciones se ven reflejadas en las Actividades de la Vida Diaria, repercutiendo  en la calidad de vida de los afectados y  familiares.

La  Terapia Ocupacional  pretende potenciar las habilidades que más se ven afectadas durante la enfermedad, mediante la aplicación  de estrategias determinadas con el fin de mantener y/o potenciar al máximo posible la autonomía del paciente y de manera más específica:

  • - Mantener el movimiento articular de miembros superiores y prevenir contracturas.
  • - Adaptar los objetos cotidianos cuando sea necesario.
  • - Mejorar y/o mantener la destreza y habilidades manuales.
  • - Conservar o mantener de las funciones Cognitivas Superiores; Memoria, lenguaje, Agnosia, Praxis, Funciones Ejecutivas, Atención, Grafía..….
  • -  Asesorar, orientar y entrenar sobre las ayudas técnicas cuando sea necesario.

Para lograr estos objetivos se trabajan estas tres áreas de desempeño funcional:

1. Automantenimiento: Vestirse, Higiene personal, Alimentarse, Manejo de cubiertos, Socializarse, Movilidad funcional…..

2. Productividad: Manejo del hogar, Cuidado de la ropa, Elaboración de comidas…  .       3. Ocio: Hobbies, Deportes, Juegos  lúdicos…..

La Terapia Ocupacional desempeña de manera más lúdica actividades especiales, con el fin de que los pacientes  durante todo el día se encuentren en activo, proporcionándoles según las aficiones que tenga cada persona:

 Talleres  Ocupacionales:

  • -  Punto y costura
  • -  Jardinoterapia
  • -  Taller de cocina
  • -  Taller de Narración e Interpretación
  • -  Taller de cuentos y relatos
  • -  Taller de relajación (en sala Snoezelen)….

Talleres  de destreza manual, donde ellos mismos preparan las Fiestas que se celebran a lo largo del año en el centro: Carnaval, El entierro de la sardina, Semana Santa,  Hogueras, Halloween , Navidad…..

Asociación de Familiares y Amigos de Enfermos de Alzheimer Alicante
Av. Deportista Miriam Blasco, 13 03016 Alicante (ver plano) Tel. 965 265 070 - 965 263 838 Fax 965 267 999
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